Los autores colaboradores del CCFI, el profesor Rajeev Varshney, Anu Chitikineni y el profesor asociado Reyazul Rouf Mir, fotografiados con un dron durante un ensayo de campo de trigo en Northam, Australia Occidental. Crédito: CCFI

Pangenoma rescata genes silvestres y permite desarrollar trigo sarraceno más productivo y adaptado a la altura

Investigadores utilizaron un pangenoma para recuperar variantes genéticas de trigo sarraceno silvestre y combinarlas con alelos asociados a semillas más grandes. Las líneas obtenidas reunieron adaptación a ambientes de gran altitud y un mayor rendimiento, demostrando el potencial de la pangenómica para acelerar el mejoramiento de cultivos.

Edición genética con CRISPR en cultivos agrícolas de Europa bajo el nuevo marco regulatorio de la Unión Europea

La nueva era de la edición genética comienza a tomar forma en los campos de Europa

La edición genética agrícola entra en una nueva etapa en Europa. Mientras la Unión Europea avanza hacia un nuevo marco para las Nuevas Técnicas Genómicas, científicos intensifican los ensayos con cultivos desarrollados mediante CRISPR. Un reportaje de Euractiv analiza su potencial, las controversias históricas y el creciente debate sobre las patentes.

Rama de palto con frutos y flores junto a una plántula, representando el uso de genética para identificar tempranamente el tipo de floración.

Descubren el gen que resuelve un misterio centenario y podría acelerar el desarrollo de nuevas variedades de palta

Científicos identificaron el gen SDMYB, que permite anticipar mediante ADN si una planta de palta tendrá floración tipo A o B. El avance podría evitar años de espera en los programas de mejoramiento y facilitar el desarrollo de nuevas variedades con buena calidad de fruta y mejores características de polinización.

Plantas de arroz con panículas abundantes creciendo bajo sequía, representando una estrategia que aumenta el rendimiento y la tolerancia al estrés.

Quitar un “freno” molecular de la planta elevó hasta 25% el rendimiento del arroz

Investigadores de la Universidad de Chicago modificaron proteínas reguladoras que ya existen en las plantas y lograron aumentar entre 20% y 25% el rendimiento del arroz, junto con mejorar su tolerancia a la sequía y el calor. El hallazgo abre una nueva vía para reprogramar la cromatina vegetal y desarrollar cultivos más productivos mediante modificaciones genéticas de precisión.