Tomates silvestres y modernos representando los cambios genéticos del sabor durante la domesticación y el mejoramiento

¿Por qué los tomates ya no saben como antes? La genética tiene parte de la respuesta

Un análisis genómico de 558 tomates, desde formas silvestres hasta cultivares modernos, reconstruyó cómo siglos de domesticación y mejoramiento modificaron azúcares, ácidos y compuestos aromáticos. El estudio identificó 337 regiones genéticas relacionadas con el sabor y un nuevo gen, Sl-LIP100, que ayuda a explicar por qué algunas variantes aromáticas favorecidas durante la domesticación disminuyeron posteriormente en tomates modernos.

Los autores colaboradores del CCFI, el profesor Rajeev Varshney, Anu Chitikineni y el profesor asociado Reyazul Rouf Mir, fotografiados con un dron durante un ensayo de campo de trigo en Northam, Australia Occidental. Crédito: CCFI

Pangenoma rescata genes silvestres y permite desarrollar trigo sarraceno más productivo y adaptado a la altura

Investigadores utilizaron un pangenoma para recuperar variantes genéticas de trigo sarraceno silvestre y combinarlas con alelos asociados a semillas más grandes. Las líneas obtenidas reunieron adaptación a ambientes de gran altitud y un mayor rendimiento, demostrando el potencial de la pangenómica para acelerar el mejoramiento de cultivos.

Plantas de arroz con panículas abundantes creciendo bajo sequía, representando una estrategia que aumenta el rendimiento y la tolerancia al estrés.

Quitar un “freno” molecular de la planta elevó hasta 25% el rendimiento del arroz

Investigadores de la Universidad de Chicago modificaron proteínas reguladoras que ya existen en las plantas y lograron aumentar entre 20% y 25% el rendimiento del arroz, junto con mejorar su tolerancia a la sequía y el calor. El hallazgo abre una nueva vía para reprogramar la cromatina vegetal y desarrollar cultivos más productivos mediante modificaciones genéticas de precisión.

Corte conceptual de un tallo vegetal con tejidos internos iluminados y divisiones celulares que influyen en la forma de la planta.

El crecimiento de las plantas podría decidirse desde adentro: descubren genes que moldean tallos, frutos y granos

Un estudio del John Innes Centre revela que ciertos genes activos en tejidos internos pueden influir en la forma de los órganos vegetales al modificar la orientación de la división celular. El hallazgo desafía la visión tradicional sobre el rol dominante de las capas externas y entrega nuevas pistas sobre la forma de frutos, semillas y granos.