Plantas de arroz con panículas abundantes creciendo bajo sequía, representando una estrategia que aumenta el rendimiento y la tolerancia al estrés.

Quitar un “freno” molecular de la planta elevó hasta 25% el rendimiento del arroz

Investigadores de la Universidad de Chicago modificaron proteínas reguladoras que ya existen en las plantas y lograron aumentar entre 20% y 25% el rendimiento del arroz, junto con mejorar su tolerancia a la sequía y el calor. El hallazgo abre una nueva vía para reprogramar la cromatina vegetal y desarrollar cultivos más productivos mediante modificaciones genéticas de precisión.

Papas cortadas con y sin pardeamiento interno frente a plantas de papa cultivadas en invernadero.

Argentina registra su primera papa editada genéticamente para reducir el pardeamiento y las pérdidas

Argentina registró OLI INTA, su primera variedad de papa desarrollada mediante edición genética. El cultivo presenta menor pardeamiento enzimático y menos daños internos provocados por golpes, lo que podría mejorar su calidad comercial y reducir las pérdidas durante la cosecha, el transporte y el almacenamiento. En Chile, el INIA también avanza en papas editadas que retrasan el oscurecimiento después del corte.

Corte conceptual de un tallo vegetal con tejidos internos iluminados y divisiones celulares que influyen en la forma de la planta.

El crecimiento de las plantas podría decidirse desde adentro: descubren genes que moldean tallos, frutos y granos

Un estudio del John Innes Centre revela que ciertos genes activos en tejidos internos pueden influir en la forma de los órganos vegetales al modificar la orientación de la división celular. El hallazgo desafía la visión tradicional sobre el rol dominante de las capas externas y entrega nuevas pistas sobre la forma de frutos, semillas y granos.