Un nuevo estudio en Nature Plants ensambló un genoma de alta calidad de la variedad de trigo pan Jimai 44 y reconstruyó la evolución de genes del gluten asociados a la calidad de procesamiento. Los resultados muestran que la calidad panadera no depende solo de genes individuales, sino también de variantes altamente variables y de complejas interacciones genéticas.
Restos agrícolas de 8.000 años ubican a Georgia entre los centros de origen del trigo pan
Un estudio publicado en PNAS reporta restos arqueobotánicos de trigo pan en asentamientos neolíticos de Georgia, fechados hace unos 8.000 años. El hallazgo entrega evidencia física que respalda estudios genéticos previos sobre el origen del trigo pan en el Cáucaso Sur.
El genoma del algodón revela su origen en Yucatán y una domesticación de hasta 7.000 años
Un estudio publicado en PNAS reconstruyó la historia genómica de Gossypium hirsutum, el algodón más cultivado del mundo. Los resultados apuntan al noroeste de Yucatán, México, como centro de domesticación de esta especie, en un proceso iniciado hace al menos 4.000 años y posiblemente hasta 7.000 años.
Secuencian el primer pangenoma del rosal y revelan claves genéticas para mejorar sus flores
Un equipo internacional coordinado por INRAE construyó el primer pangenoma del rosal, un recurso genómico que revela genes y variaciones estructurales asociadas a rasgos como floración continua, número de pétalos y cambio de color. El avance, publicado en Nature Genetics, podría acelerar el mejoramiento de rosas ornamentales y aportar conocimiento útil para otras especies de la familia Rosaceae.
Desarrollan un nuevo CRISPR que usa ADN como “GPS” para encontrar y controlar el ARN
Investigadores de la Universidad de Florida desarrollaron una plataforma CRISPR-Cas12 que usa guías de ADN para reconocer ARN. El avance, publicado en Nature Biotechnology, podría facilitar herramientas más estables, económicas y precisas para diagnóstico molecular, investigación biomédica y futuras terapias, aunque aún requiere validación antes de aplicaciones clínicas amplias.
Cianobacterias modificadas genéticamente atrapan microplásticos del agua y permiten convertirlos en nuevos materiales
Una cianobacteria modificada genéticamente para producir limoneno logró capturar microplásticos de poliestireno y facilitar su separación del agua. En laboratorio, la plataforma removió 91,4% de las partículas en una hora y también mostró potencial para integrarse a tratamiento de aguas residuales, producción de biomasa y fabricación de materiales compuestos.
Duplicar el genoma: la estrategia que habría ayudado a las plantas a sobrevivir al asteroide que extinguió a los dinosaurios
Cuando un asteroide del tamaño del Everest impactó la Tierra hace 66 millones de años, extinguió a todos los dinosaurios no aviares y a aproximadamente un tercio de la vida en el planeta. Sin embargo, muchas plantas sobrevivieron a la devastación. En un nuevo estudio publicado en Cell, los investigadores revelan que las duplicaciones accidentales de genomas —un fenómeno natural— podrían haber ayudado a muchas plantas con flores a sobrevivir a algunos de los trastornos ambientales más extremos de la historia de la Tierra.
La papa del futuro: ensayo europeo evalúa edición genética contra una de sus principales enfermedades
Investigadores de Wageningen University & Research iniciaron un ensayo de campo con papas modificadas mediante CRISPR-Cas y genes de resistencia para evaluar su desempeño frente al tizón tardío, una de las enfermedades más importantes del cultivo.
El “superpangenoma” de la sandía abre nuevas rutas para mejorar sabor, color y resistencia
Un equipo internacional desarrolló un superpangenoma de la sandía que integra 138 genomas de referencia de especies cultivadas y silvestres. El recurso permitió identificar variantes genéticas asociadas a rasgos como color de pulpa, dulzor y resistencia a patógenos, abriendo nuevas oportunidades para el mejoramiento asistido por genómica.
Una modificación genética mejora el color, aroma y valor nutricional de las frutillas sin afectar su tamaño
Investigadores demostraron que sobreexpresar el gen FveIPT2 en frutilla silvestre aumenta compuestos asociados al color, aroma y valor nutricional del fruto, como antocianinas y terpenoides, sin alterar el crecimiento, tamaño ni dulzor de la planta. El estudio fue realizado con plantas transgénicas experimentales.




















