
Un equipo internacional coordinado por INRAE, junto a ENS de Lyon, la Universidad Agrícola de Huazhong y la Academia China de Ciencias Agrícolas, construyó el primer pangenoma del rosal. El estudio, publicado en Nature Genetics, reúne información genética de alta resolución que podría acelerar el mejoramiento de rosas ornamentales, así como aportar conocimiento útil para otras especies de la familia Rosaceae.
ChileBio / 19 de mayo, 2026.- Las rosas son una de las plantas ornamentales más importantes del mundo. Están presentes en la industria de las flores de corte, los jardines, la perfumería, la cosmética e incluso en usos medicinales y farmacéuticos. Sin embargo, a pesar de su enorme diversidad visual y comercial, solo una pequeña fracción de las especies de rosas ha contribuido al desarrollo de las variedades modernas cultivadas.
Ahora, un equipo internacional de investigación coordinado por INRAE, en colaboración con la ENS de Lyon, la Universidad Agrícola de Huazhong en Wuhan y la Academia China de Ciencias Agrícolas en Shenzhen, logró construir el primer pangenoma del rosal. El trabajo fue publicado en la revista Nature Genetics y entrega una base genómica inédita para estudiar la evolución, diversidad y mejoramiento de las rosas.
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¿Qué es un pangenoma y por qué importa?
A diferencia de un genoma de referencia tradicional, que representa la información genética de un solo individuo o variedad, un pangenoma integra la diversidad genética de múltiples accesiones, especies o linajes. Esto permite capturar genes y variaciones que pueden estar ausentes en una referencia única, pero que son relevantes para rasgos de interés.
En este caso, los investigadores ensamblaron genomas de 23 accesiones de Rosa y los integraron con genomas previamente publicados, construyendo un pangenoma del subgénero Rosa que abarca 26 accesiones y 55 haplotipos. El análisis permitió identificar 55.689 grupos génicos, incluyendo 16.844 grupos génicos centrales compartidos por las rosas analizadas y más de 4.000 grupos génicos privados, presentes solo en algunas accesiones.
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Un mapa genético para entender flores, colores y adaptación
El estudio identificó más de 1,8 millones de variaciones estructurales, incluyendo variaciones de presencia/ausencia, inversiones y translocaciones. Estas variaciones son cambios de mayor escala en la arquitectura del ADN y pueden tener efectos importantes sobre rasgos visibles o agronómicos.
La investigación permitió avanzar en la comprensión genética de características ornamentales clave, como la floración continua, el número de pétalos y el cambio de color de los pétalos. Por ejemplo, el estudio relacionó variantes en el locus RcKSN con la floración continua, confirmó una inserción de transposón de aproximadamente 10 kb en el gen AP2L asociada a flores dobles en rosas del grupo Chinenses, e identificó al gen CCD4 como un regulador relevante en el cambio de color de pétalos observado en Rosa chinensis ‘Butterfly’, también conocida como ‘Mutabilis’.
En el caso de la decoloración o cambio de color de los pétalos, los investigadores analizaron pigmentos como antocianinas y carotenoides. El trabajo mostró que la expresión tardía de CCD4 puede retrasar la degradación de β-caroteno, contribuyendo al cambio de tonalidad de los pétalos desde colores anaranjados hacia tonos rosados o rojos durante el desarrollo floral.
Una herramienta para el mejoramiento genético de rosas
El nuevo pangenoma representa una herramienta de alto valor para los programas de mejoramiento. Al permitir identificar genes, variantes estructurales y regiones reguladoras asociadas a rasgos ornamentales, este recurso puede facilitar estrategias de selección más precisas y acelerar el desarrollo de nuevas variedades.
Según INRAE, estos avances podrían ayudar a mejorar características como fragancia, color, número de pétalos, floración recurrente, atractivo para polinizadores y adaptación frente a estrés biótico y abiótico, como plagas, enfermedades, sequía, calor o inundaciones.
Además, el conocimiento generado no se limita a las rosas ornamentales. Debido a que el rosal pertenece a la familia Rosaceae, los autores y la fuente institucional señalan que esta información también podría contribuir al mejoramiento de otras especies relacionadas, incluyendo frutales de importancia agrícola.
Una línea de investigación de largo recorrido en rosas
Este avance se suma a una trayectoria de investigación de varios años en la genética del rosal. El equipo ya había participado en la primera decodificación del genoma de una rosa, Rosa chinensis, una especie clave en la domesticación de las rosas modernas, publicada en Nature Genetics en 2018. También había contribuido a revelar cómo las rosas producen su fragancia, en un estudio publicado en Science en 2015, y más recientemente identificó un programa genético compartido entre varias especies vegetales que dio origen a una innovación evolutiva recurrente: los aguijones o “espinas” de las rosas, publicado en Science en 2024.
En este nuevo estudio, los investigadores construyeron sobre ese conocimiento acumulado para enfrentar un desafío mayor: representar la diversidad genética del género Rosa en un pangenoma. Las rosas no corresponden a una sola especie, sino a un grupo amplio que reúne más de 150 especies, con gran variación en su morfología vegetativa y en sus características florales. A esa diversidad natural se suma la hibridación interespecífica impulsada por humanos, que ha permitido combinar rasgos de distintas especies y ampliar todavía más la diversidad de las rosas cultivadas.
- Fuente consultada INRAE – “The first rose pangenome identified”
- Estudio científico: Zhang X., Lan L., Yang Y. et al. “Pangenomic analyses of rose uncover widespread structure variation and empower genomics-directed breeding”. Nature Genetics 58, 1164–1175 (2026). DOI: 10.1038/s41588-026-02569-z.

