Un equipo internacional coordinado por INRAE construyó el primer pangenoma del rosal, un recurso genómico que revela genes y variaciones estructurales asociadas a rasgos como floración continua, número de pétalos y cambio de color. El avance, publicado en Nature Genetics, podría acelerar el mejoramiento de rosas ornamentales y aportar conocimiento útil para otras especies de la familia Rosaceae.

