Restos arqueobotánicos de trigo pan hallados en Georgia y datados cerca del 6000 a. C.

Restos agrícolas de 8.000 años ubican a Georgia entre los centros de origen del trigo pan

Restos arqueobotánicos de trigo pan hallados en Georgia y datados cerca del 6000 a. C.
Restos de trigo provenientes del sureste de Georgia fueron datados por radiocarbono en casi 6000 a. C., aportando la evidencia física más antigua conocida de trigo pan.
Crédito: Cortesía del Museo Nacional de Georgia / Bachana Gabekhadze.

Un estudio publicado en PNAS reporta evidencia arqueobotánica de trigo pan (Triticum aestivum) en asentamientos neolíticos de Georgia, en el Cáucaso Sur, fechados a comienzos del sexto milenio a. C. El hallazgo entrega respaldo físico a estudios genéticos previos que situaban en esta región uno de los escenarios clave para el surgimiento del trigo que hoy domina el consumo mundial.

ChileBio / 21 de mayo, 2026.- El trigo harinero o trigo pan (Triticum aestivum) es uno de los cultivos más importantes de la historia humana. Está detrás de buena parte de los panes, masas y alimentos derivados del trigo que se consumen en el mundo, y representa cerca del 95% del trigo producido y consumido globalmente. Sin embargo, pese a su enorme importancia agrícola, cultural y alimentaria, su origen exacto ha sido durante décadas una pregunta abierta para la ciencia.

Ahora, un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) aporta una pieza clave a ese rompecabezas: restos arqueobotánicos hallados en dos asentamientos neolíticos de Georgia, en el Cáucaso Sur, entregan evidencia física temprana de trigo pan en la región hace unos 8.000 años.

Para David Lordkipanidze, director general del Museo Nacional de Georgia, el hallazgo representa “la primera evidencia documentada de trigo pan”, según señaló a Discover Magazine. Más allá de su valor arqueológico, la investigación ilumina un momento decisivo de la historia humana: la transición de grupos cazadores-recolectores hacia comunidades agrícolas capaces de domesticar, seleccionar y manejar cultivos.

El trabajo, liderado por investigadores del Museo Nacional de Georgia junto a colaboradores internacionales, analizó materiales excavados en Gadachrili Gora y Shulaveris Gora, dos antiguos poblados asociados a la cultura Shulaveri-Shomutepe. Según el estudio, estos sitios entregan datos arqueobotánicos y cronológicos que respaldan la idea de que el Cáucaso Sur fue un centro importante —y posiblemente independiente— en la emergencia temprana del trigo pan.

Para Nana Rusishvili, paleoetnobotánica del Museo Nacional de Georgia y coautora del estudio, estos resultados posicionan a la región como “uno de los centros de domesticación del trigo pan”. La formulación es importante: el estudio no plantea una historia simple ni un único punto de origen, sino que suma evidencia a favor del Cáucaso Sur como un escenario clave en la emergencia temprana de este cultivo.

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Una pista clave en una parte diminuta de la espiga

Identificar trigo pan antiguo no es una tarea simple. Cuando los granos se carbonizan, pueden parecerse mucho a los de otros trigos, como el trigo duro. Por eso, los investigadores no solo observaron semillas, sino también fragmentos del raquis: la estructura de la espiga que sostiene los granos.

Ese detalle fue crucial. De acuerdo con Phys.org, el equipo identificó segmentos de raquis compatibles con trigo pan por rasgos morfológicos como sus lados curvos y bordes delgados. Las dataciones por radiocarbono de granos asociados a estos restos los ubican a comienzos del sexto milenio a. C., aproximadamente entre 5.800 y 6.000 a. C., y según Discover Magazine, esta data los convertiría en los ejemplos físicos más antiguos conocidos de trigo pan identificados hasta ahora.

Lo que la genética ya sugería

Antes de este hallazgo, los estudios genéticos ya apuntaban a una historia compleja. El trigo harinero moderno habría surgido por la hibridación natural entre un trigo antiguo ya domesticado y una gramínea silvestre emparentada, Aegilops tauschii. Esa mezcla habría dado origen al trigo hexaploide (es decir, un trigo con combina los genomas de tres especies ancestrales distintas) que, con el tiempo, se transformó en el trigo harinero moderno.

El problema era que la hipótesis tenía apoyo genético, pero faltaba evidencia arqueológica directa y bien fechada. El nuevo estudio ayuda a cerrar esa brecha: los datos de Georgia coinciden con el marco geográfico y cronológico sugerido por los análisis genéticos previos, que ubicaban el posible surgimiento del trigo pan en el Cáucaso Sur y la región del Caspio suroccidental.

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Georgia, entre pan y vino

El hallazgo también conecta con otra historia agrícola notable. Los mismos asentamientos neolíticos de Georgia han sido asociados previamente con evidencias tempranas de producción de vino. Un estudio anterior en PNAS identificó evidencia biomolecular de vino de uva y viticultura en la región hacia 6.000–5.800 a. C.

Por eso, la nueva investigación no solo habla del trigo, sino de comunidades agrícolas altamente innovadoras para su época. En estos poblados se han encontrado restos de otros alimentos, incluyendo cebada, lentejas y veza amarga, lo que sugiere sistemas agrícolas diversos en pleno proceso de experimentación.

El hallazgo también cambia la forma en que se interpreta el papel del Cáucaso Sur en la historia agrícola. Stephen Batiuk, investigador de la Universidad de Toronto, destacó a Discover Magazine que el estudio desafía la idea de que esta región haya sido solo una zona periférica o receptora de innovaciones provenientes del Cercano Oriente. Por el contrario, la evidencia apunta a un territorio donde también se generaron innovaciones agrícolas con impacto duradero.

En ese contexto, Lordkipanidze subrayó la importancia cultural de esta combinación temprana de trigo pan y vino. Aunque ambos productos adquirirían significados muy distintos a lo largo de la historia, su presencia en estos asentamientos sugiere que las comunidades neolíticas de Georgia ya estaban desarrollando sistemas agrícolas diversos y sofisticados para su época.

Arqueólogos trabajan en el sitio neolítico de Gadachrili Gora, en Georgia, asociado a evidencias tempranas de trigo pan.
Arqueólogos trabajan en el sitio de Gadachrili Gora, en el municipio de Marneuli, Georgia, uno de los asentamientos neolíticos vinculados al estudio sobre el origen temprano del trigo pan en el Cáucaso Sur.
Crédito: AP Photo, vía Euronews.

Un centro de origen, no necesariamente el único

El estudio no afirma que Georgia fue “el único” origen del trigo harinero, sino que la posiciona como un centro temprano, importante y documentado de su emergencia, o como el mismo titular del estudio indica, sería un “centro independiente” para el origen del trigo harinero en el Neolítico de Georgia, lo que permite reconocer la relevancia de la región sin simplificar una historia evolutiva compleja.

La domesticación de cultivos rara vez ocurre como un evento único y aislado. Más bien, suele ser el resultado de procesos prolongados de selección, intercambio de semillas, adaptación local, manejo agrícola y cruces naturales entre especies o linajes emparentados. En este caso, el hallazgo muestra cómo comunidades neolíticas del Cáucaso Sur pudieron haber participado activamente en uno de los procesos agrícolas más influyentes de la historia humana.

A partir de pequeños restos carbonizados y fragmentos de espigas preservados durante milenios, la ciencia está reconstruyendo la historia de un cultivo que terminó alimentando a civilizaciones enteras. El pan moderno, en parte, podría llevar en su historia genética y cultural una huella profunda de los antiguos agricultores de Georgia.


  • Estudio: Nana Rusishvili et al. An independent center for the origin of bread wheat in the Neolithic period of Georgia in the South Caucasus. Proceedings of the National Academy of Sciences, 2026, Vol. 123, Issue 19, e2537697123. DOI: 10.1073/pnas.2537697123

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