Semillas de diversos cultivos junto a un equipo de secuenciación de ADN en un laboratorio de investigación vegetal.

EE. UU. invierte US$180 millones en secuenciación genómica para aprovechar el potencial de sus cultivos

Estados Unidos anunció una inversión pública de US$180 millones en genómica vegetal para estudiar el ADN de colecciones de cultivos conservadas en sus bancos de germoplasma. La iniciativa combinará secuenciación genómica, caracterización de recursos vegetales e inteligencia artificial, con el objetivo de acelerar el desarrollo de nuevas variedades agrícolas y fortalecer la seguridad alimentaria.

ChileBio / 10 de octubre, 2026.- El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) puso en marcha una nueva apuesta por la investigación vegetal: la Seed Sovereignty Initiative (Iniciativa de Soberanía de Semillas), anunciada el 6 de octubre de 2026. Su propósito es transformar la enorme diversidad genética que el país conserva desde hace décadas en información utilizable para el mejoramiento de cultivos, la innovación biotecnológica y la respuesta a nuevos desafíos productivos.

El programa destinará US$180 millones al trabajo de caracterización y secuenciación de colecciones vegetales durante un período de dos años. La inversión se canalizará hacia el Sistema Nacional de Germoplasma Vegetal (NPGS), gestionado por el Servicio de Investigación Agrícola (ARS) del USDA. El anuncio fue recogido también por la revista Science, que destacó el impulso a la investigación genómica de los bancos de semillas estadounidenses.

La iniciativa tiene también una dimensión de seguridad agrícola: el USDA busca conocer mejor sus recursos genéticos, identificar los materiales que faltan en sus colecciones y reducir vulnerabilidades asociadas a posibles dependencias externas. En ese contexto, la llamada «soberanía de semillas» se vincula con la capacidad de conservar, investigar y utilizar diversidad vegetal para la agricultura del futuro.

Una biblioteca viva con más de 600.000 muestras vegetales

El NPGS reúne más de 600.000 accesiones de germoplasma, correspondientes a más de 16.000 especies vegetales. Sus colecciones incluyen semillas y otros materiales de propagación, como tejidos, tubérculos y yemas, conservados en una red nacional de bancos de germoplasma. De acuerdo con el USDA, esta red comprende 22 bancos genéticos que apoyan la investigación y el mejoramiento de cultivos.

Una accesión no equivale necesariamente a una semilla individual ni a una especie: se trata de una muestra de material vegetal identificada y documentada que permite conservar y estudiar una parte de la diversidad genética existente. En un banco de germoplasma pueden coexistir numerosas accesiones de un mismo cultivo, incluidas variedades tradicionales y parientes silvestres que contienen características de interés para la agricultura.

Conservar ese material es indispensable. Pero conocer su composición genética permite dar un paso adicional: detectar diferencias en el ADN, comparar materiales y orientar la búsqueda de variantes asociadas con atributos agronómicos valiosos.

La magnitud del desafío es considerable. En declaraciones recogidas por Iowa Public Radio, el científico jefe del USDA, Scott Hutchins, estimó que menos del 10 % del germoplasma de estas colecciones había sido secuenciado hasta la fecha del anuncio.

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Del almacenamiento de semillas al conocimiento de sus genomas

La nueva iniciativa busca ampliar el conocimiento de la diversidad conservada mediante la secuenciación de colecciones de cultivos de importancia agrícola y su caracterización. El USDA prevé utilizar esta información para identificar recursos genéticos útiles y reconocer vacíos en las colecciones que deban abordarse en el futuro.

La secuenciación permite leer el orden de los componentes del ADN y comparar regiones genéticas entre distintas accesiones. Cuando esos datos se integran con información del comportamiento de las plantas, pueden orientar la identificación de genes, variantes y marcadores asociados a características como la resistencia a enfermedades, la tolerancia a la sequía o la calidad de los productos agrícolas.

«La secuenciación moderna nos permitirá aprovechar ese potencial y ponerlo al servicio de los agricultores estadounidenses, ofreciéndoles una importante ventaja», afirmó Scott Hutchins, subsecretario de Investigación, Educación y Economía y científico jefe del USDA.

El organismo subrayó que el salto consiste en pasar de conservar recursos genéticos a comprenderlos y aprovecharlos de manera estratégica.

Genómica vegetal e inteligencia artificial al servicio del mejoramiento

Además de generar nuevas secuencias de ADN, el USDA planea incorporar herramientas analíticas avanzadas, incluida la inteligencia artificial (IA), para facilitar el análisis de grandes volúmenes de información genética y la búsqueda de características de interés.

En la práctica, disponer de mejores referencias genómicas puede ayudar a los investigadores y fitomejoradores a seleccionar materiales para cruzamientos, desarrollar marcadores moleculares, estudiar la diversidad de poblaciones y priorizar genes candidatos para investigaciones posteriores. También puede aportar conocimiento de base a programas de edición genética que busquen introducir cambios específicos en variedades agrícolas.

Es importante distinguir estas etapas: secuenciar ADN no significa modificarlo. La generación de datos genómicos puede beneficiar tanto al mejoramiento convencional como a las herramientas biotecnológicas modernas, incluida la edición genética. La utilidad final de las variantes identificadas deberá comprobarse mediante análisis adicionales y ensayos en plantas.

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Una inversión pública que impulsa la innovación agrícola estratégica

La decisión también refuerza el papel de los recursos genéticos públicos como infraestructura esencial para la investigación y el desarrollo tecnológico. En 2023, el USDA ya había presentado un plan estratégico de diez años para fortalecer la conservación, la caracterización y el uso del germoplasma vegetal. La nueva iniciativa proporciona un impulso financiero específico a la dimensión genómica de ese trabajo.

La Asociación Estadounidense de Comercio de Semillas (ASTA) valoró positivamente el anuncio, destacando que fortalecer los recursos públicos de germoplasma puede favorecer la investigación y la innovación de universidades, instituciones científicas y empresas de distintos tamaños.

“El anuncio realizado por el USDA representa un momento muy esperado para la industria de las semillas”, afirmó Andy LaVigne, presidente y director ejecutivo de ASTA. “ASTA ha destacado constantemente el papel que desempeña el Sistema Nacional de Germoplasma Vegetal (NPGS, por sus siglas en inglés) en el proceso de innovación agrícola. Elogiamos los esfuerzos del USDA por fortalecer y revitalizar la forma en que mantenemos, secuenciamos y salvaguardamos este recurso estadounidense fundamental. Este avance constituye un paso importante, no solo para la industria de las semillas, sino para toda la economía agrícola; por su parte, la ASTA mantiene su compromiso de seguir abogando por el futuro de este sistema”.

“Esta inversión específica permite que instituciones y empresas de todo tipo aceleren investigaciones pioneras, facilitando así la llegada de productos de semillas y variedades vegetales de próxima generación a los agricultores de nuestro país”, señaló Keri Carstens, miembro de la junta directiva de la ASTA. “Al mejorar nuestras capacidades de investigación, Estados Unidos puede mantener su liderazgo en la productividad agrícola, contribuyendo a alimentar, abastecer de energía y vestir al mundo”.

El comunicado del USDA afirma que los competidores extranjeros estarían “adquiriendo y secuenciando activamente recursos fitogenéticos de todo el planeta“, mientras que Estados Unidos aún no estaría aprovechado plenamente la información genética de sus propias colecciones, al no haber sido secuenciadas en su totalidad.

“Los recursos agrícolas de Estados Unidos constituyen un activo nacional estratégico”, señaló el subsecretario Stephen Vaden. “Debemos evaluar nuestros recursos internos, identificar nuestras vulnerabilidades y garantizar que Estados Unidos nunca tenga que depender de competidores extranjeros para obtener recursos agrícolas esenciales”.

Una referencia para el futuro de la biotecnología agrícola

Más allá de Estados Unidos, esta inversión ilustra la importancia estratégica de financiar capacidades científicas que sirven de base a múltiples innovaciones futuras. Los bancos de germoplasma no solo preservan biodiversidad agrícola: cuando se articulan con genómica, bioinformática y programas modernos de mejoramiento, pueden convertirse en plataformas para desarrollar cultivos mejor adaptados a los desafíos ambientales y productivos.

Para países agrícolas como Chile, el anuncio aporta una referencia relevante sobre el valor de invertir sostenidamente en recursos genéticos, secuenciación vegetal e investigación aplicada, conectando a instituciones públicas, universidades y empresas innovadoras.

La apuesta del USDA resume un principio cada vez más relevante para la agricultura moderna: cuanto mejor se conozca la diversidad genética de los cultivos, mayores serán las herramientas disponibles para impulsar su mejoramiento y acelerar nuevas soluciones agrícolas.

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