Ocho líneas de frutillas editadas genéticamente con CRISPR recibieron reconocimiento regulatorio en Inglaterra. Desarrolladas por Simplot, presentan una temporada de cosecha más prolongada gracias a modificaciones en el gen TFL1. El avance las acerca al mercado, aunque todavía requieren autorización alimentaria.
Papas que no se oscurecen: edición genética chilena para reducir el desperdicio de alimentos
En Chile, donde cada año se desperdician más de 5 millones de toneladas de alimentos —en gran parte debido a problemas de apariencia y calidad postcosecha—, un equipo de investigadores del INIA ha dado un paso significativo para enfrentar este desafí ...


