Papas nativas cosechadas en un campo de los Andes peruanos, con elementos genómicos que representan la adaptación humana a una dieta rica en almidón.

La papa pudo moldear el genoma andino: una adaptación al almidón se expandió hace unos 10.000 años

La domesticación de la papa pudo dejar una huella en el genoma de las poblaciones andinas. Un estudio en Nature Communications detectó una fuerte señal de selección natural sobre variantes de AMY1, un gen relacionado con la digestión del almidón, cuya expansión comenzó hace alrededor de 10.000 años.