Científicos han descubierto marcadores genéticos que hacen posible que ciertos tipos de maíz emitan señales químicas que “llaman” a un tipo de avispa parásita, la cual se encarga de atacar a plagas que afectan las mazorcas. Esto podría ser utilizado en el desarrollo de nuevos cultivos genéticamente modificados que se defiendan con este mecanismo natural y así evitar el uso de pesticidas.

